De entre 7 aspirantes saldrá el próximo gobernador de Tlaxcala (segunda y última parte)

 

En la imagen que publicó el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez en su cuenta de Twitter el pasado 31 de octubre, se le ve acompañado de Florentino Domínguez Ordóñez, Anabell Ávalos Zempoalteca y Noé Rodríguez Roldán, secretario de Educación Pública del Estado, presidenta municipal de Tlaxcala y dirigente estatal del PRI, respectivamente.

La lectura que se le dio a ésta, es que fue la presentación formal de su terna de aspirantes a lograr la candidatura de su partido, encaminada a retener la gubernatura del estado.

Sin embargo, la pandemia causada por el virus SARS-CoV-2 alcanzó a Florentino Domínguez, quien, de acuerdo al comunicado emitido por René Lima Morales, secretario de Salud, el titular de la SEPE-USET ingresó el pasado viernes al Hospital General de Nativitas para mantenerse en observación médica tras dar positivo a Covid-19.

Lo humanamente deseable es que el funcionario público se restablezca pronto y que no tenga consecuencias en su estado de salud que le impidan mantenerse en la competencia por alcanzar dicha candidatura.

Frente a este hecho circunstancial, de momento la lucha se centraría entre dos aspirantes, ambos plenamente conocidos, con una larga trayectoria tanto en la administración pública como en los cargos de representación popular ejercidos.

Experimentados políticos que, hasta el momento, se han mantenido fieles a su partido a pesar de las adversidades que éste ha vivido en las últimas décadas a causa de los escándalos de corrupción e impunidad en que se ha visto envuelto, los cuales tuvieron su máxima expresión durante el mandato del ex presidente Enrique Peña Nieto.

No obstante, el buen trabajo realizado por el titular del Ejecutivo estatal, sin duda será la carta de presentación de quien abandere al partido tricolor para intentar mantenerse en el poder por otros seis años.

Aunque, por increíble que parezca, la designación de Anabell Ávalos o Noé Rodríguez dependerá no sólo de la aplicación de la encuesta para elegir al candidato, sino de las negociaciones que se establezcan con los partidos con los que se presume irán en alianza, me refiero al PAN, PRD, PAC y PS.

La lógica indicaría que, de concretarse esta mega alianza electoral, el PRI debe encabezarla con quien obtenga el triunfo en su encuesta, simplemente porque es el partido que se encuentra en el poder y el gobierno está entregando buenos resultados al pueblo tlaxcalteca, al menos así lo señalan los indicadores en cuanto al crecimiento económico, generación de empleos formales, llegada de inversión extranjera, abatimiento de la pobreza extrema, ejemplo en la atención a la pandemia por Covid-19, impulso a la educación mediante el otorgamiento de becas, ejecución de obra pública de alto impacto social con recursos propios, entre otros; lo que le ha valido el reconocimiento a nivel nacional, incluso por el mismo presidente López Obrador.

Por tanto, ni panistas ni perredistas estarían en condiciones de pretender imponer a su propio candidato.

Tampoco puede forzar el PRD a que la alcaldesa capitalina sea la candidata; una “fuerza política” que en el estado se convirtió en un verdadero “cadáver político” merced a la ambición y corrupción que impera entre sus principales “líderes”, en efecto, igual como sucede con sus dirigentes nacionales, los inefables “Chuchos” –Ortega y Zambrano-, los mejores aliados del peñanietismo, quienes hoy de nueva cuenta salen en busca del poder bajo el slogan de que “es tiempo de las grandes unidades por el bien de México”. Valdría la pena conocer cuál es el capital político con el que cuenta este partido en la entidad.

Mientras que, en el PAN, sus principales fichas son figuras que quedaron relegadas en las preferencias de los tlaxcaltecas: por una parte, Adriana Dávila, quien nunca ha ganado una contienda electoral, por el contrario, cuenta con dos derrotas al hilo en sus aspiraciones por convertirse en gobernadora, ni el apoyo total del entonces usurpador Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa le sirvió para obtener el triunfo en los comicios de julio de 2010, en donde quedó por abajo de Mariano González Zarur; en tanto que en la elecciones de junio de 2016 quedó relegada a un tercer lugar, después de Marco Antonio Mena Rodríguez y Lorena Cuéllar Cisneros. Los cargos ostentados han sido por la vía plurinominal, tanto para llegar a la Cámara de Diputados como a la de Senadores, es decir, que su arribo al Congreso de la Unión no ha sido a través del voto ciudadano. Por lo que sus posibilidades para ganar la contienda electoral del próximo 6 de junio son francamente nulas.

En la memoria del ciudadano tlaxcalteca quedó grabada la traición de Minerva Hernández Ramos cuando, en su papel de candidata perredista a la gubernatura del estado, a escasos días de llevarse a cabo los comicios del 2010 declinó a favor de Adriana Dávila, tirando a la basura el esfuerzo, trabajo e ideales y principios de la militancia perredista de a pie. Hoy, lo más “notable” de su trabajo político en la entidad, es venir a reiterar la crítica, un día sí y el otro también, a todo lo que hace y dice el presidente Andrés Manuel López Obrador, aunque en el debate parlamentario serio se ha topado con sus pares que una y otra vez le aclaran las cuentas y resultados de los asuntos financieros que presenta el país y que pretende “reprobar”.

Los dos partidos restantes no tienen ninguna alternativa que presentar.

Otro factor que tendrá que ser tomado en cuenta para elegir al candidato priista y, probablemente, el más complicado, es la disposición del INE, cuyo Consejo General aprobó el pasado 6 de noviembre los lineamientos que ordenan a los partidos políticos postular sólo candidatas mujeres en 7 de las 15 gubernaturas que habrán de renovarse en la elección del próximo año. Esto, bajo el argumento de que 16 de las 32 entidades federativas tienen que ser gobernadas por mujeres, tal como lo establece la reforma “Igualdad en Todo”, aprobada en 2019.

Ante esta disposición, el Senado de la República ya presentó un recurso de apelación ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) al considerar “falta de competencia y facultades del INE para emitir medidas de paridad de género en la postulación de las candidaturas a las gubernaturas para el próximo proceso electoral”. https://www.proceso.com.mx/nacional/2020/11/11/senado-impugna-acuerdo-del-ine-que-ordena-dar-candidaturas-mujeres-252560.html

Lo que demuestra que el proceso electoral 2020-2021 ha iniciado en medio de alegatos a nivel nacional; por lo tanto, la definición de la candidatura de Anabell Ávalos Zempoalteca o Noé Rodríguez Roldán, estaría más allá del resultado que se obtenga en la encuesta por aplicar.

En el caso de Óscar Vélez Sánchez, alcalde de El Carmen Tequexquitla, si otra cosa no sucede, es decir, que por cuestiones de género o alguien que sea desplazada de la candidatura que ya siente en la bolsa llega a Redes Sociales Progresistas (RSP), será seguro candidato a la gubernatura del estado, sobre todo porque este recién aprobado partido político tiene la obligación de presentar candidatos propios al ser su primera participación en una contienda electoral.

Y está contemplado dentro de los siete posibles porque RSP, a pesar de ser un partido nacional de reciente creación, cuenta tras de sí con la vasta experiencia de Elba Esther Gordillo y su fino tejer en el tema de las alianzas políticas -que en este caso serían de facto-, a la que se suma la significativa base social que se mantiene leal a la profesora.

A pesar de ser un político joven, Óscar Vélez ha salido avante de los severos cuestionamientos que le ha costado el estar al frente de un municipio en donde la delincuencia organizada ha sentado sus reales en la comisión de asaltos a transporte carga, cuyo tramo carretero que cruza por esta demarcación es en donde se tiene registrado un alto número de delitos, inhibidos ahora por la presencia de la Guardia Nacional.

No se descarta que otros partidos se sumen -de facto- a la candidatura del aún alcalde, quien hasta el momento cuenta con el apoyo de la dirigencia nacional redesista encabezada por Fernando González y Maricruz Montelongo.

Autor entrada: Tlaxcultuarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *