Plaza Insurgentes/Equivocación de la CNHJ de Morena/ Caso Félix Salgado Macedonio/Violadores y pederastas sueltos

  • Equivocación de la CNHJ de Morena en el caso de Félix Salgado Macedonio
  • El tema de la violencia contra las mujeres usado en el proceso electoral
  • violadores y acosadores andan sueltos, entre otros, Emilio Gamboa Patrón y Miguel Ángel Yunes

 

Tema en extremo delicado que es necesario abordar desde diferentes ópticas dadas las implicaciones y repercusiones que en el ámbito social y político éste ha generado.

Podría plantearse la hipótesis de que ningún hombre en su sano juicio puede estar a favor de ejercer cualquier tipo de violencia en contra de ninguna mujer, sea en el ámbito familiar, social, laboral o político, pero, cuando sucede lo contrario, es necesario investigar a profundidad las probables causas para determinar el grado de culpabilidad y, en su caso, aplicar las sanciones penales o administrativas correspondientes.

El grave problema es que en nuestro país la impartición de justicia está sometida a los poderes económico y político, las cárceles están llenas de gente pobre que no tiene dinero para pagar un defensor, un alto porcentaje de presos sin tener culpabilidad en los delitos que se les imputan, “delincuentes” fabricados desde los juzgados encargados de “impartir justicia pronta y expedita”; en sentido contrario, personas económicamente poderosas, políticos y funcionarios de diferente nivel que, a pesar de ser acusados de cometer presuntos delitos, gozan de total impunidad, la que les permite andar con absoluta libertad, mantenerse al frente de sus empresas, permanecer inamovibles en sus respectivos puestos o, peor aún, aspirar a cargos de representación popular, siempre cobijados bajo el amparo del dinero y jueces del Poder Judicial.

Ahí, precisamente en el campo de la impartición de justicia es en donde se debieron haber resuelto las denuncias penales presentadas desde hace años en contra del hoy senador con licencia, Félix Salgado Macedonio, hasta hace unos días aspirante a la candidatura al gobierno de su natal Guerrero bajo las siglas del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Acusado de violación y acoso sexual, cuyos presuntos hechos habrían ocurrido desde el año de 1998 en contra de una menor de 17 años de edad, y más recientemente en contra de otras mujeres, una de las cuales presentó en enero de 2017 una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Guerrero por el delito de violación agravada, a la fecha no existe ninguna sentencia en contra del polémico político.

A pesar de ello, ningún colectivo feminista alzó la voz para exigir justicia pronta y expedita para las presuntas mujeres agraviadas; en tanto que sus “compañeras” y “compañeros” de partido prácticamente enmudecieron, cuando bien pudieron haber detenido sus aspiraciones de llegar al Senado de la República en aquel histórico proceso electoral del 1 de julio de 2018, dado que las acusaciones en su contra eran desde entonces del dominio público.

Es hasta el momento en que Salgado Macedonio resulta elegido precandidato a la gubernatura de la entidad guerrerense cuando se desata la feroz campaña en su contra iniciada por las presuntas víctimas, posteriormente apoyadas por legisladoras y dirigentes de su propio partido político, entre las que destaca la propia secretaria general de Morena, Citlalli Hernández, las diputadas Aleida Alavez y Lorena Villavicencio, y las senadoras Ana Lilia Rivera, Martha Lucía Micher, Jesusa Rodríguez y Blanca Piña, entre otras, además del también senador Germán Martínez; pasando por militantes y simpatizantes de los partidos opositores al gobierno que encabeza el presidente Andrés Manuel López Obrador, a quien le dirigieron la frase “Presidente Rompa el Pacto” y el hashtag #UnVioladorNoSeráGobernador. Además de acusarlo de encubrir a un “violador”.

Ante la fuerte presión, más política que social, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia morenista, en una decisión harto contradictoria y, por lo tanto, equivocada, decidió quitar la precandidatura al senador con licencia.

Bueno, hasta el ex presidente Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa felicitó a Morena por tomar tal decisión, aunque usted no lo crea. En tanto que la Dirección Nacional Ejecutiva (DNE) y la Organización Nacional de Mujeres (ONM) del moribundo Partido de la Revolución Democrática (PRD), exigen que le sea retirada de manera definitiva la candidatura a Félix Salgado Macedonio. (sic)

En efecto, en un documento difundido por la citada Comisión se lee: “Derivado del procedimiento de oficio iniciado por esta Comisión en contra del C. J. Félix Salgado Macedonio y una vez cumplidas todas las etapas del procedimiento y habiendo realizado el análisis exhaustivo de las pruebas, este órgano jurisdiccional intrapartidario resuelve -por unanimidad de votos- instruir a las Comisiones Nacional de Elecciones y Nacional de Encuestas, la reposición del procedimiento de evaluación de perfiles para la selección de candidata o candidato a la gubernatura del estado de Guerrero”.

La contradicción radica en que, a pesar de que la CNHJ declaró infundados los agravios de violencia política de género y de fama pública, decide reponer el procedimiento de selección de aspirante a la candidatura en el que Félix Salgado no quedó impedido para participar y, por lo tanto, poder volver a ganar. Luego entonces, ¿por qué le fue retirada la precandidatura que ya la mayoría de encuestados y militantes morenistas en Guerrero le había otorgado?

Queda claro, entonces, que el objetivo central no es exigir justicia para las mujeres presuntamente violadas o acosadas sexualmente por el llamado “Toro de Guerrero”, sino que el trasfondo es netamente de carácter político-electoral, en donde el fuego amigo ha jugado un papel preponderante. Y es que las preferencias que mantiene Salgado Macedonio han quedado de manifiesto con las expresiones de apoyo recibido después de conocerse la decisión de quitarle la precandidatura, hecho que a varios de sus “camaradas” y partidos opositores no les agrada en absoluto, ya que el propósito de éstos es uno nada más, llegar a la gubernatura del estado, y para ello tienen que quitar del camino al presunto violador.

Pasó lo mismo con Ana Gabriela Guevara, quien, al dar a conocer sus aspiraciones por convertirse en gobernadora de su natal Sonora, como cascada se le vinieron encima graves acusaciones de presuntos casos de corrupción, y, al desistir de ese proyecto, como por arte de magia el escándalo mediático desapareció, seguramente la ex corredora olímpica ya no es “corrupta”.

Por supuesto que la violencia, en cualquiera de sus manifestaciones, ejercida en contra de las mujeres debe ser detenida y los agresores sancionados en caso de comprobarse su culpabilidad, pero no intentar “resolver” este cáncer social en medio de un proceso político-electoral, que es en donde erróneamente se ha caído, al utilizar, otra vez, a presuntas víctimas para satisfacer apetitos electoreros, en este caso, en beneficio de los partidos opositores al gobierno federal, trampa en la que cayó la dirigencia de Morena.

El “problema” no es Félix Salgado Macedonio, son cientos o miles de acosadores y violadores que andan sueltos por todo el país, incluidos los presuntos pederastas Emilio Gamboa Patrón y Miguel Ángel Yunes, ¿acaso habrá que esperar a que sean nuevamente aspirantes a un cargo de elección popular para que los grupos feministas alcen la voz y exijan justicia para las niñas y adolescentes que han sido violadas y quedar traumadas para el resto de su vida?

El “problema” no es el “Toro de Guerrero”, lo es el sistema de justicia penal que en un mar de corrupción e impunidad lacera al país entero, ese es el punto en donde se deben centrar los esfuerzos para transformar la impartición de justicia.

Autor entrada: Tlaxcultuarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *